Cordón umbilical
Mantenlo limpio y seco, al aire libre y por fuera del pañal. No apliques alcohol ni fajeros. Cae entre los 5 y 15 días. Acude si hay enrojecimiento alrededor, secreción con mal olor o sangrado activo.
Para papás y mamás
Reunimos en un solo lugar la información que más nos preguntan las familias: cuánta leche necesita un bebé, cómo iniciar la alimentación complementaria, qué vacunas tocan y cuándo, y cómo cuidar a un recién nacido. Todo está basado en recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, la Academia Americana de Pediatría y otras fuentes científicas.
Las primeras semanas son de adaptación para todos. Estas son las bases que sostienen un inicio tranquilo y seguro.
Mantenlo limpio y seco, al aire libre y por fuera del pañal. No apliques alcohol ni fajeros. Cae entre los 5 y 15 días. Acude si hay enrojecimiento alrededor, secreción con mal olor o sangrado activo.
El primer baño puede esperar al menos 24 horas tras el nacimiento (OMS). Dos o tres baños por semana bastan, con agua tibia (37 °C) y jabón neutro sin perfume. Hidrata con emoliente sin fragancia.
Cambia el pañal cada 2 a 3 horas o al detectar evacuación. Usa agua y algodón o toallitas sin alcohol; deja secar y aplica óxido de zinc si hay irritación.
Viste al bebé con una capa más de ropa que un adulto. La temperatura normal es de 36.5 a 37.5 °C axilar. En menores de 3 meses, 38 °C o más es una urgencia médica.
A partir del quinto día espera 6 o más pañales mojados y 3 a 4 evacuaciones amarillas al día: es el mejor indicador de que la alimentación es suficiente.
Es normal perder hasta 7 – 10 % del peso al nacer en los primeros días y recuperarlo hacia el día 10 a 14. Después, la ganancia esperada es de 20 a 30 g diarios el primer mes.
El contacto piel con piel regula la temperatura, la glucosa y el ritmo cardiaco, y favorece el apego y la producción de leche. La OMS lo recomienda desde la primera hora de vida.
Llanto intenso vespertino que aparece hacia la segunda o tercera semana y cede alrededor del tercer o cuarto mes. Ayuda el porteo, el movimiento suave, el ruido blanco y las tomas frecuentes.
Referencia general para bebés de término alimentados a libre demanda. En lactancia materna exclusiva no se miden onzas: el mejor indicador es la ganancia de peso, los pañales mojados y un bebé tranquilo después de comer. Las cantidades orientan sobre todo a familias que usan biberón o leche extraída.
| Edad | Por toma | Frecuencia | Total al día |
|---|---|---|---|
| Día 1 de vida | 5 – 7 ml | 8 – 12 tomas al día | ~30 – 60 ml |
| Días 2 – 3 | 14 – 22 ml | 8 – 12 tomas al día | ~120 – 250 ml |
| Día 4 – 7 | 30 – 45 ml | 8 – 12 tomas al día | ~300 – 450 ml |
| 2 – 4 semanas | 45 – 90 ml | 8 – 12 tomas al día | ~450 – 750 ml |
| 1 – 2 meses | 90 – 120 ml | 7 – 9 tomas al día | ~600 – 900 ml |
| 2 – 4 meses | 120 – 150 ml | 6 – 8 tomas al día | ~750 – 1,000 ml |
| 4 – 6 meses | 150 – 180 ml | 5 – 7 tomas al día | ~800 – 1,000 ml |
| 6 – 12 meses | 180 – 240 ml | 4 – 5 tomas + sólidos | ~700 – 900 ml |
De 1 a 6 meses, un bebé alimentado con biberón toma en promedio 150 a 165 ml por cada kilogramo de peso al día. Un bebé de 4 kg necesitaría alrededor de 600 a 660 ml distribuidos en el día. El máximo habitual por toma es de 240 ml.
Suelta el pecho o el biberón, relaja las manos, desacelera la succión y se queda tranquilo o dormido. Nunca fuerces a terminar el biberón: alimentar con base en las señales del bebé previene la sobrealimentación.
La OMS recomienda iniciar la lactancia dentro de la primera hora de vida, mantenerla de forma exclusiva durante los primeros 6 meses y continuarla junto con alimentos complementarios hasta los 2 años o más.
En los primeros días el calostro se produce en cantidades muy pequeñas y es suficiente: el estómago de un recién nacido tiene el tamaño de una canica. La leche madura "baja" entre el segundo y el quinto día.
Un buen agarre incluye boca bien abierta, labios evertidos, mentón pegado al pecho y más areola visible arriba que abajo. La lactancia no debe doler: si duele, conviene revisar la técnica con el pediatra o una asesora certificada.
La AAP recomienda 400 UI diarias de vitamina D desde los primeros días en bebés amamantados, y valorar suplemento de hierro a partir de los 4 meses hasta que la alimentación complementaria lo cubra. La indicación siempre es individual.
Se inicia a los 6 meses cumplidos, cuando el bebé se sienta con apoyo, sostiene la cabeza, muestra interés por la comida y ha perdido el reflejo de extrusión. La leche sigue siendo el alimento principal durante todo el primer año.
0 – 6 meses
Lactancia materna exclusiva a libre demanda. La OMS recomienda no ofrecer agua, tés ni fórmula salvo indicación médica: la leche materna cubre el 100 % de los líquidos y nutrientes.
6 meses
Inicio de alimentación complementaria manteniendo la leche. Purés o trozos blandos (baby-led weaning) 2 a 3 veces al día. Prioriza alimentos ricos en hierro: carne, hígado, yema de huevo, leguminosas y cereales fortificados.
7 – 8 meses
3 comidas al día con textura grumosa y machacada. Introduce verduras, frutas, cereales y proteína animal. Un alimento nuevo cada 2 a 3 días para identificar reacciones.
9 – 11 meses
3 comidas más 1 colación. Alimentos picados finamente y trozos que el bebé pueda tomar con los dedos para estimular la pinza fina.
12 – 24 meses
El niño come del plato familiar: 3 comidas y 2 colaciones. Se puede ofrecer leche entera de vaca. La lactancia puede continuar hasta los 2 años o más.
La evidencia actual de la AAP indica que retrasar los alérgenos no previene alergias. Huevo, cacahuate, pescado, lácteos y trigo pueden introducirse desde los 6 meses, uno a la vez, en casa y durante el día. Si hay dermatitis atópica grave o antecedente familiar, consúltalo antes con el pediatra.
Resumen orientativo del esquema pediátrico. El calendario exacto se ajusta a la disponibilidad, al historial de cada niño y a la Cartilla Nacional de Vacunación. En consulta revisamos y completamos el esquema dosis por dosis.
Al nacer
BCG (tuberculosis) y primera dosis de hepatitis B.
2 meses
Hexavalente (difteria, tosferina, tétanos, polio, Hib, hepatitis B), rotavirus y neumococo conjugado.
4 meses
Segunda dosis de hexavalente, rotavirus y neumococo conjugado.
6 meses
Tercera dosis de hexavalente y rotavirus (según esquema); inicio de vacuna anual contra influenza.
12 meses
Triple viral (sarampión, rubéola, parotiditis), refuerzo de neumococo y hepatitis A.
18 meses
Cuarta dosis de hexavalente y refuerzo según esquema.
2 – 6 años
Varicela, refuerzos de DPT, segunda dosis de triple viral e influenza anual.
9 – 12 años
VPH, refuerzo Tdpa y meningococo según indicación.
Es normal que aparezca dolor local, enrojecimiento, irritabilidad o fiebre baja durante 24 a 48 horas. Ofrece líquidos, contacto y, si el pediatra lo indica, paracetamol a dosis por peso. Consulta si la fiebre supera 39 °C, dura más de 48 horas o el bebé se ve decaído.
Recomendaciones de la Academia Americana de Pediatría para reducir el riesgo de muerte súbita del lactante durante el primer año.
Horas de sueño esperadas: 14 a 17 al día en el recién nacido, 12 a 16 entre los 4 y 12 meses, 11 a 14 entre 1 y 2 años, y 10 a 13 en preescolares, siestas incluidas.
Cada niño tiene su ritmo. Estos hitos, basados en los indicadores de los CDC y la AAP, sirven como referencia para conversar en consulta, no como una calificación.
2 meses
Sonríe de forma social, sigue objetos con la mirada y sostiene brevemente la cabeza.
4 meses
Balbucea, se lleva las manos a la boca, sostiene la cabeza con firmeza y se ríe.
6 meses
Se gira en ambos sentidos, responde a su nombre y se sienta con apoyo.
9 meses
Se sienta sin apoyo, pasa objetos de una mano a otra y muestra angustia ante extraños.
12 meses
Se pone de pie, dice una o dos palabras con sentido, señala y hace pinza fina.
18 meses
Camina solo, dice al menos 6 a 10 palabras y juega imitando actividades cotidianas.
24 meses
Corre, sube escaleras con apoyo y une dos palabras ('quiero agua').
Ante cualquiera de estos signos, busca atención médica de inmediato.
Esta guía tiene fines informativos y no sustituye la valoración médica. Cada niño es distinto: si tienes dudas sobre la alimentación, el crecimiento o el esquema de vacunas de tu hijo, escríbenos y lo revisamos juntos en consulta.
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